Tula, Tamaulipas. La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Tula ha emitido una controversial orden para que todos los usuarios instalen medidores de agua, una medida que ha generado fuerte inconformidad entre los residentes, especialmente en las zonas rurales. Esta directriz surge a pesar de que en algunos barrios ya se habían establecido tarifas fijas para el servicio.
Santiago Alejandro Coello González, gerente de COMAPA Tula, en común acuerdo con el alcalde René Lara Cisneros, ha iniciado una campaña de intimidación en los ejidos, donde se están colocando letreros que advierten sobre multas a quienes no cuenten con un medidor. La situación se agrava para la zona rural, donde aquellos que ya tienen medidores deberán reubicarlos en la banqueta, bajo amenaza de ser sancionados.
El descontento de la población es palpable. Muchos usuarios cuestionan la imposición de esta medida, especialmente porque el servicio de agua potable es intermitente y rara vez llega con regularidad a las tuberías. La gente se siente amenazada, considerando que por décadas han mantenido sus conexiones de agua de una forma que ahora la COMAPA busca cambiar de manera unilateral.
Esta nueva exigencia, sumada a una serie de auditorías que la dependencia está realizando, sugiere una urgencia por recuperar fondos que, según la percepción popular, podrían estar relacionados con una entrega de cuentas ante la Auditoría Superior del Estado. La población de Tula se pregunta por qué, después de tanto tiempo, la COMAPA adopta una postura tan drástica y amenazante hacia sus usuarios.
¿Crees que la imposición de medidores es una medida justa considerando la irregularidad del servicio de agua en Tula?
