🚧 Tula, Tam. .- Así se gasta el dinero en el municipio de Tula: arreglando caminos para dejarlos peor. Parece una broma de mal gusto, pero para los vecinos de las comunidades de Tanquito y Gavial, es una realidad que indigna. Resulta que el Gobierno Municipal, en su afán de “cumplir” con las metas antes de que terminara el año, mandó maquinaria a la carretera que conecta estas dos localidades. ¿El resultado? Un desastre absoluto.
Lo que antes era un camino difícil, hoy es una trampa de pura tierra suelta y baches que parecen socavones. Los testimonios de la gente, los que de verdad sufren el abandono, son contundentes: “La arreglaron pero la dejaron peor a como estaba”.
Pero aquí es donde la historia se vuelve todavía más cínica. Los habitantes denuncian que la falta de un camino digno no es por falta de recursos naturales, sino por una evidente falta de voluntad —o de capacidad— política. En la zona existen bancos de arena y material suficiente para realizar una obra de calidad, pero la administración decidió ignorarlos. Prefirieron el “parche” mal hecho que la solución duradera.
¿En dónde quedó el presupuesto? ¿Quién supervisó una obra que se deshace al primer paso de un vehículo? Los vecinos de Tanquito y Gavial exigen respuestas y, sobre todo, apoyo real. Porque mientras en los discursos oficiales se habla de progreso, en el campo tamaulipeco la gente se queda atrapada en el polvo de una administración que, al parecer, solo sabe simular.
Así las cosas.
