🛑 Tampico, Tam. .- La red de emergencia de Tamaulipas sufrió un colapso operativo. A partir del 14 de marzo, la Cruz Roja Mexicana suspendió temporalmente sus actividades en el estado, citando una crisis financiera insostenible que impide la operación de ambulancias y personal paramédico.
A través de un comunicado oficial, la institución informó que el cese de labores se mantendrá “hasta nuevo aviso”, mientras se buscan mecanismos que garanticen la viabilidad económica de su misión humanitaria.
El Altiplano: Zona de riesgo
La parálisis institucional impacta con especial dureza a la región del Altiplano Tamaulipeco. Delegaciones como la de Tula ya habían reportado meses de precariedad y recortes en los subsidios municipales, operando al límite de sus capacidades.
La suspensión de servicios deja en vulnerabilidad un punto crítico del estado:
Vía Estratégica: El tramo de la Carretera Federal 101, que conecta Ciudad Victoria con San Luis Potosí.
Siniestralidad: Esta ruta registra uno de los índices más altos de accidentes carreteros en la entidad, donde la Cruz Roja era, en muchos casos, la única corporación con capacidad de respuesta rápida.
Incertidumbre en el asfalto
La falta de presupuesto para combustibles, mantenimiento de unidades y suministros médicos ha dejado a los cuerpos de emergencia “de brazos caídos” en una zona donde los traslados suelen ser de larga distancia.
Aunque el aviso institucional habla de medidas para “garantizar la continuidad”, para las familias del Altiplano y los viajeros que transitan hacia el centro del país, la realidad es de desprotección total. Hasta el momento, ninguna autoridad estatal ha emitido un plan de contingencia para cubrir el vacío que deja la benemérita institución en las carreteras tamaulipecas.
