🔸 Reportan que ya son más de dos semanas que no se escuchan las campanadas, señalando que el encargado se olvidó del mantenimiento
🟠 TULA TAM. .- El emblemático reloj de la Parroquia de San Antonio de Padua, una joya histórica donada por Carmen Romero Rubio, esposa del ex Presidente Porfirio Díaz, cumplió ya tres semanas fuera de servicio ante la aparente indiferencia de las autoridades municipales.
El aparato, que representa uno de los principales atractivos turísticos de este Pueblo Mágico, permanece detenido, silenciando las campanadas que tradicionalmente rigen el pulso de la zona centro.
Falla mantenimiento
A pesar de que el Ayuntamiento cuenta con una partida o contrato destinado al mantenimiento del mecanismo, residentes y conocedores del sistema denunciaron que el servicio ha sido deficiente. Al ser un modelo antiguo que funciona exclusivamente de forma manual (a cuerda), requiere de manos expertas que no han aparecido.
”Solo fue el encargado a darle cuerda, pero el reloj simplemente dejó de funcionar. Las campanadas ya no se escuchan y parece que nadie quiere hacerse responsable”, señalaron fuentes locales.
Símbolo en el olvido
La pieza es considerada única en su tipo y es pieza fundamental de la identidad tulteca. Hasta el momento, el Ayuntamiento de Tula no ha informado si ya contactó a especialistas en relojería monumental para reparar el daño o si existe algún plan de restauración inmediata.
Mientras tanto, los turistas que visitan el municipio se topan con un monumento inerte, en un hecho que los habitantes califican como un golpe al patrimonio cultural y al atractivo de este destino turístico.
