Tula, Tam., .- Mientras en los boletines oficiales y las redes sociales la administración municipal de Tula se esmera en proyectar la imagen de un “Pueblo Mágico en transformación”, la realidad que viven sus habitantes dista mucho de ser encantadora. Calles llenas de baches, luminarias en el olvido, y una percepción general de abandono son el telón de fondo de un municipio donde, al parecer, la verdadera magia reside en los discursos y no en las obras.
La reciente participación del alcalde René Lara Cisneros en el Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y su nombramiento como Vicecoordinador Nacional de la Asociación de Autoridades Locales de México, A. C. (AALMAC), ha sido un punto de inflexión para la crítica ciudadana. Un viaje que, según fuentes, costó al erario más de $100,000 pesos en boletos, viáticos y hospedaje, y que para muchos, solo sirvió para una fotografía y un cargo honorífico, mientras el municipio se desmorona. El detalle de haber viajado vía Monterrey, evadiendo una ruta más directa y económica por San Luis Potosí, intensifica la percepción de un gasto excesivo y poco justificado.
La Cara Oculta del “Pueblo Mágico”
Mientras el alcalde volaba a Chiapas, en Tula, la lista de pendientes y problemáticas urbanas se extiende:
* Infraestructura olvidada: Lámparas derribadas permanecen tiradas, dejando expuestos cables y tornillos peligrosos. Las luminarias en arterias importantes como la calle Enrique Cárdenas continúan fundidas.
* Parques inutilizables: Los espacios recreativos están cerrados por las tardes, precisamente cuando la comunidad podría aprovecharlos.
* Ausencia de autoridad: La vía pública es escenario de actos de alcoholismo y desorden, sin presencia visible de Tránsito Municipal o la Guardia Estatal, incluso ante accidentes protagonizados por motociclistas.
* Irregularidades en eventos: La reciente feria municipal, supuestamente un evento público, se convirtió en un negocio particular del tesorero, Fayo Aguilar, generando dudas sobre la transparencia en las finanzas.
* Invasión de terrenos: Se denuncia la ocupación irregular de terrenos con dueño legítimo detrás del Cerro de la Cruz, con construcciones y servicios básicos instalados, presuntamente con aval municipal.
* Obras a medias y abandono: El cableado en los campos de la feria es deficiente, un registro de la CFE frente al mercado tardó tres meses en ser cubierto, el Paseo del Resbalón, recién rehabilitado, ya es un caos, y la entrada por San Luis Potosí está invadida por vendedores ambulantes.
Turismo sin Beneficios para los Locales
A pesar de ser promocionado como el segundo destino turístico de Tamaulipas, los beneficios del turismo no se ven reflejados en la economía de los comerciantes, artesanos y prestadores de servicios locales, quienes operan en condiciones precarias y sin el apoyo adecuado. La falta de señalética en las carreteras para llegar a Tula es un claro indicio de la desconexión entre la promoción y la realidad.
La “Oposición” que no Cuestiona
La figura de la regidora Liliana Álvarez Lara, señalada como una “opositora” que paradójicamente aplaude y felicita al alcalde sin cuestionamiento alguno, ha levantado sospechas sobre la autenticidad de la labor de contrapeso político. Su reciente viaje a Chiapas, sumado a una percibida inactividad legislativa, refuerza la idea de una clase política más interesada en las apariencias que en la rendición de cuentas.
En Tula, la narrativa de la “transformación” parece ser un mero velo que oculta una gestión cuestionable y una realidad de abandono para sus ciudadanos. La verdadera “magia” que el municipio necesita no es la de los discursos vacíos, sino la de una administración con los pies en la tierra, que pise los baches y atienda las necesidades reales de su gente.
¿Cree usted que la imagen de “Pueblo Mágico” se alinea con la realidad que viven los habitantes de Tula?
